
Había una vez un tipo tan tacaño,
que estaba soñando que se estaba tomando un café y se despertó para no
pagarlo.
Era
un papá tacaño, cada cinco de enero tiraba tres tiros hacia arriba. Cuando los
hijos le preguntaban.
Papá, ¿Y qué fue eso?
Le respondía:
Los tres reyes magos que se suicidaron.
Entra
el señor tacañoli a una clínica de emergencia, entonces el médico al ver que
no podía respirar dice:
¡Rápido la mascarilla!
Y entonces se escucha la voz del paciente:
¡No, la más baratilla!
Le
pregunta el papá a su hijo:
Oigame hijo, ¿Por qué viene tan sudado?
Para ahorrarme unos pesos, me vine corriendo detrás del autobús.
Hombre hijo, no sea bruto, vengase corriendo detrás de un taxi, y así se
ahorra más.
Se
encuentran dos compadres y uno dice:
Compadre, ¿Cómo está Vivianita?
Pues media enfermita compadre.
Pues llévela al médico.
Y el otro contesta:
No compadre, sale muy caro y luego las medicinas pues mejor que se alivie
solita.
Y el otro preocupado por su comadre le dice:
Yo le doy dinero y llévesela compadre.
Pocos días después se encuentran y de nuevo el compadre pregunta sobre la
salud de su comadre, a lo que su compadre contesta:
Fíjate compadre que se acaba de morir su comadre.
Afligido le da el pésame y le sugiere poner una esquela en el periódico.
Y su compadre contesta:
No en absoluto, eso sale muy caro.
No sea malo yo le pago el anuncio de 6 palabras por lo menos.
Al otro día aparece en el periódico:
Viviana ha muerto vendo golf 96.
El
papá a su pequeño hijo:
Oye Laurencio, ¿Así que el compadre Pancho, no te prestó su podadora?
Dijo que no porque tú eres muy "tacaño"
Ah que pelao tan hablador, sin embargo, ni modo hijo, tendremos que sacar la
nuestra.
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